martes, 22 de mayo de 2018

La VULNERABILIDAD, una llave a la LIBERTAD

Desde hace un tiempo vengo pensando en esta palabra, que me motiva a escribir nuevamente, y que me pone en perspectiva mi posición ante la vida, ante las situaciones y las personas, y sobre todo, ante mi misma.

Creo que la mayoría de las personas, por no decir todas, vivimos en un constante temor a mostrarnos como somos, a reflejar nuestra verdad, a hacerle frente a situaciones donde nos sintamos expuestos, y sobre todo, donde nos sentimos indefensos.

Socioculturalmente, se nos ha enseñado que debemos ser fuertes, que debemos ser valientes, seguros de nosotros mismos, que no debemos mostrar "debilidad" o exponer nuestra emocionalidad ante los demás, pues podrían aprovecharse de nosotros. Y es así como hemos crecido completamente herméticos, temerosos y con unos altos estándares de perfeccionismo que distan muchas veces de lo que realmente somos.

Aclaro, no está mal exigirnos y querer dar lo mejor de nosotros, eso es maravilloso, a eso vinimos, a ser nuestra mejor versión. Sin embargo, nuestra mejor versión se ve acompañada siempre de nuestra emocionalidad, y ella se ve acompañada de nuestra capacidad para conectarnos con nosotros y con quienes nos rodean. A ese nivel de conexión, yo le denomino, más allá de la empatía, la posibilidad de habitar nuestra VULNERABILIDAD.

Y aquí aparece la palabra estrella de esta entrada, la VULNERABILIDAD. Este término suele ser, en muchos casos, muy complejo de entender, dado que ser vulnerable (según la sociedad), es ser un blanco fácil para los demás, y sobre todo para nuestro peor enemigo, nuestro propio JUEZ INTERNO. Ese personaje que no nos perdona la más mínima equivocación, que nos critica y que siempre está presente para señalarnos el más mínimo error.

Le tenemos miedo a ser vulnerables, porque nos cuesta conectar con nuestras emociones más densas (porque nos avergüenza, creemos que somos los únicos), porque pensamos que una vez que entramos en ellas o las vemos directamente a los ojos, no podremos volver a salir. Y si bien, hay personas que pasan por momentos donde el túnel se hace eterno y no vislumbran la más mínima luz, también es cierto, que tarde o temprano se puede salir, se puede volver a nacer.
"Lo que te hace vulnerable, te hace hermoso"

Una escritora e investigadora estadounidense Brené Brown, en una de las tan famosas charlas TEDx (yo las disfruto mucho), habla sobre El Poder de la Vulnerabilidad, y comenta su experiencia, a continuación te dejo el video para que lo puedas ver.

Y es que la vulnerabilidad, así como las emociones humanas, se han estudiado a lo largo de la historia, porque los seres humanos somos complejos, tenemos muchos tabús, estamos llenos de historias, y vivimos en función de nuestras experiencias, las cuales muchas veces somos incapaces de re-significar y las re-creamos una y otra vez en un eterno pasado ubicado en tu eterno presente.

Es importante comprender que la vulnerabilidad más allá de mostrarnos y exponernos ante el mundo de la manera más cruda y real, es el medio por el cual también nos conectamos y establecemos las relaciones más puras y sinceras con nuestra pareja, familia y amigos. Ser vulnerable es un verdadero tesoro, es abrir la puerta a un mundo sin máscaras, donde la verdad de quien realmente eres vale más que aquello que le muestras a los demás, que suele estar muchas veces en un constante vacío y carece totalmente de tu esencia divina.

Tu vulnerabilidad y mi vulnerabilidad son una puerta mágica para vivir el cielo en la tierra. Para aceptarnos tal cual como somos, con nuestras luces y nuestras sombras, y todo lo que hay en medio de tal polaridad. Cuando nos re-conocemos y nos aceptamos tan vivos y tan genuinos, comenzamos a aceptar a los demás como ellos son. Nuestro juez interno va perdiendo poder, y los introyectos que tienes desde la infancia también, y poco a poco, en esa conexión mágica y sincera, te vas liberando y vas rompiendo las cadenas que te atan a esa vida que no te hace feliz.

Ser vulnerable es un súper poder, que sólo los valientes, se atreven a usar. Exponte al amor, a la vida, a tu emocionalidad, a tus miedos, a tus prejuicios y conéctate con tu vida más allá de lo que puedes tocar, la aventura es maravillosa y la recompensa lo es aún más.





martes, 15 de mayo de 2018

¿Qué podemos comprender por Resiliencia?

Otra vez aquí, sentada frente a una gran pantalla, con muchas teclas que me invitan a hacer parte de la vida, a darle carne a las palabras, como hace varios años decíamos con mis amigos.

Esta vez, han pasado cinco años desde la última vez que me dediqué a escribir, y siento algo oxidados los dedos cada vez que trato de articular una palabra, para darle sentido a todo lo que quiero expresar.


En cinco años he cambiado de país, me he casado, me he divorciado, he viajado, me he enamorado, me he equivocado muchas veces y he acertado otras....y todo, con la misma piel, con los mismos ojos, la misma boca y las mismas manos. Quién podría decir que la vida transcurre y los momentos van dejando huellas invisibles en tu cuerpo, y si, digo invisibles porque sólo tu conoces el mapa transitado por cada risa, por cada beso, por cada lágrima, por cada palabra que ha dejado un vestigio a lo largo de tu historia.


Y...la vida continúa, y yo con ella, por eso hoy quiero escribir sobre el concepto de adaptarnos a los cambios, es decir, en pocas palabras el ser RESILIENTE o sencillamente, sobre la RESILIENCIANo se si alguno de ustedes haya oído esa palabra o la haya leído o conocido previamente. Cuando yo lo hice estaba en la universidad, osea, hace ufff mucho tiempo atrás, y no le di tanta importancia como se la puedo dar ahora, en este preciso momento de mi vida.


Ser resiliente no es solamente adaptarse a los cambios, a ello hay que sumarle el componente o factor más importante, por lo menos para mi, el cual sería "positivamente", es decir, una persona resiliente es aquella que no sólo se adapta a los cambios, sino que lo hace de una manera positiva.


Y vaya que muchas veces no suele ser algo sencillo, dado que incluso, dentro de los miembros de una misma familia, se pueden encontrar personas que frente a un mismo suceso no se "recuperan" o se adaptan con la misma facilidad con la que lo pueden hacer otros, contando con los mismos recursos y los mismos patrones de crianza.



Entonces, vale la pena preguntarse ¿qué es lo que permite que desarrollemos o no, esa habilidad de adaptarnos positivamente a los cambios o a las adversidades?


Frente a ello considero que lo fundamental es tener presente, que si bien, cada ser humano es completamente un universo particular e irrepetible, existen características que se pueden observar en las personas resilientes. Exploremos un poco al respecto. Una de las primera características que se pueden encontrar, es que una persona con esta habilidad es un ser con una autoestima saludable, y con ello hago referencia, a que se acepta a sí mismo, conoce sus defectos y sus cualidades, y fácilmente, ha contado con una red de apoyo desde la infancia que le ha permitido edificarse con bases sólidas de autoconfianza y autovaloración. 


Segundo, ya lo acabamos de mencionar, la "red" de contención es fundamental. Y muchas veces consideramos que no lo es, sin embargo, parte del ser resiliente, es reconocer que solos no podemos superar todos los obstáculos que se nos lleguen a presentar. Para ello, desde la infancia se ha debido hacer mucho trabajo de educación emocional por parte de los padres o de los adultos a cargo de la crianza, fortaleciendo en estrategias de enfrentamiento y afrontamiento, de tolerancia a la frustración, el reconocimiento de límites y la aceptación de sí mismo.


Creo que un tercer y último punto a mencionar es la capacidad de poder alejarnos del DRAMA, y esto no es algo sencillo. Vivimos en una sociedad donde se nos ha enseñado a vivir "dramatizando" cada aspecto de nuestra vida. Está bien ser conscientes de nuestra emocionalidad y respetar el proceso de cada una de nuestra emociones según los momentos de nuestra vida, pero es importante re-conocer cuando se le debe dar fin o alto a determinada emoción que paraliza o no permite avanzar. 


A las mujeres se nos ha enseñado a "vivir con intensidad" (que muchas veces se traduce en "hacer drama") nuestras emociones, sobre todo aquellas relacionadas con la tristeza o el dolor, la angustia o la ansiedad (dado que en la mayor parte de los casos suelen encubrir ira, enojo o rabia, emociones que no nos son permitidas vivir, porque no son "muy femeninas"), y en el caso de los hombres sería viceversa con relación a lo ya mencionado.


En este sentido, para retomar, ser resiliente es contar con la capacidad de adaptarnos positivamente a los cambios o situaciones conflictuantes en nuestra vida. Y esto lo logramos a través de un desarrollo emocional sano, el cual comienza en la infancia con una familia que soporta, apoya y educa emocionalmente para la paz individual y colectivamente, y con bases sólidas de límites y una autoestima saludable.


No podía terminar la entrada de esta semana, sin ponerle música al corazón, "Si a veces te preocupa lo que pasará mañana...piensa sólo en el presente porque ya el mañana no tiene importancia".



                                                

viernes, 13 de diciembre de 2013

Senti-MIENTO...

...senti-miento...es una palabra que se me acaba de cruzar en este preciso instante, senti-miento...será que siempre es así?, es decir, si nos dejamos guiar por los sentimientos...mentimos???...

En mi caso...vengo en un momento de comenzar a escucharme, y la verdad, tengo que ir al otorrino porque ando mal en ese aspecto...por más que intento (o será que no lo intento bien...o debería cambiar de forma...Einstein decía que el significado de la locura iba enlazado al hacer siempre lo mismo tratando de conseguir un resultado diferente...para pensar, no???...) o trato de contactarme con mi Ser, hay algo desde el afuera que me llama y a ese SI que lo escucho...y demasiado diría yo...me he acostumbrado con el tiempo a decirle al otro palabras que le sirven, que le llenan, que le ayudan, pero...y mis propias palabras...no me las digo???...dicen que uno enseña lo que más necesita aprender, siempre es así, y creo que eso va en cierto punto con algo de coherencia, porque si reviso lo que digo o lo que pienso para decirle al otro cuando este me pregunta, son cosas que debería aplicar más a mi cotidianidad...

Me estaré "dando" muy duro...nooo...la verdad, no lo creo, y esa palabra "verdad", creo que cae como anillo al dedo con este tema. Sentirnos y escucharnos hace parte de la fidelidad que debemos guardar con nuestra propia verdad. Nos quejamos (y me sumo a esta moción) de que el otro no está cuando lo necesitamos, de que las cosas no pasan cuando las queremos en ese instante, de que no manifestamos como queremos y lo que queremos, como para que de "más dolor"... y al final de todo nos echamos a la pena y creamos drama (ufffff...en esto si que soy experta...o no Annie!).

La vida sucede y transcurre en este mismo presente, la vida pasa antes nuestros ojos mientras nos quedamos a-pegados a historias del pasado, y nos dejamos perder por historias de un futuro. La vida sólo es vivir y ya está...



Así de simple y ya está...hay algo que me hizo volar y sonreír mientras escuchaba esta canción hace unos instantes, es la simpleza y pureza de la voz...tan simple como el respirar, como el creer que abres los ojos a la mañana como de "costumbre" y comienzas un nuevo andar...Damos por sentado tantas cosas diariamente, como el caminar, el respirar, el tener la posibilidad de comer, el reír, el abrazar, el tocarNOS, el amarNOs que hasta qué medida somos realmente conscientes de todas esa bendiciones...en qué medida habito cada espacio y me permito conectar con cada situación que me atraviesa...

Acostumbramos a poner bajo el tapete tantas cosas (esta frase no la escuchaba hace tanto, hasta que me la recordaron ayer) que luego no podemos ver nuestro horizonte, porque se ha formado una montaña inmensa "bajo el tapete" que no nos deja VER lo que realmente ES y así mismo, no nos deja escucharNOS cómo deberíamos hacer, cómo lo necesitamos hacer....por algo tenemos "5 sentidos", para que todos inter-actúen juntos, porque juntos son un equipo y juntos coexisten en nuestro universo corporal.
Los senti-mientos son las manifestaciones "racionales" de las emociones, y estas a su vez con las manifestaciones "racionales" de las sensaciones, es decir, lo que captamos a través de los sentidos. La pregunta sería qué me dice mi sentir, desde lo visceral y cómo lo codifico y decodifico a través de la mente...wowwww.... a que no se esperaban esta "racionalización", pero sí, es así...así de fácil y sencillo, de simple, sin enredos, tácitamente cómo lo escribo...hasta qué punto nos engañamos a nosotros mismos a través de nuestra "razón"...hasta qué punto nos enojamos con el otro y con nosotros mismos por no comprender que nuestra razón no es la única que existe...

El otro día, releyendo un maravilloso de Richard Bach "Ilusiones", se decía algo de que habían un sinnúmero de universo como un sinnúmero de personas, por tanto, un sinnúmero de realidades y películas en las cuales podemos ser actores de reparto, o actores especiales, antagonistas o villanos, pero sólo en nuestra película, en nuestro universo y en nuestra vida, podemos llegar a ser el actor principal, el guionista y el director de la misma...siendo esto así...cómo es que nos saboteamos, nos perjudicamos, nos dañamos, hacemos que se retrase la producción, nos inventamos cualquier traba para que en nuestro caminar, o en nuestra película las cosas no lleguen a su término o a su fin???

Bueno de esto se tratan los senti-mientos, de crear velos que no nos permitan observarNOS y reconocerNOS tal cual como estemos en determinado momento. No digo que esté mal dejarnos llevar por un sentir, por una sensación, por una emoción... pero a lo que me refiero (y lo digo por mí misma, como siempre lo hago, sólo hablo a partir de mí, porque es lo único que conozco y por tanto, lo único que puedo expresar), es hasta qué punto somos fiel a esa sensación visceral que nos conecta con lo que realmente nos está pasando, o sólo disfrazamos ese sentir por los reflejos y los destellos que vemos desde el afuera y lo acomodamos a lo que se espera que sintamos e incluso, a lo que nosotros mismos esperaríamos sentir...ah!!! que fuerte no???

Pues si, es así, perdernos en la cotidianidad y en el otro no es tarea difícil, antes al contrario, es tarea fácil, eso es lo que nos han enseñado siempre, vivir por y para el afuera, y no tomar contacto para con el adentro, con las frases tales "estás bien cierto", sin dejarte expresar realmente cómo te sientes y lo que sientes, o..."no hay que llorar por bobadas"...en fina, hay muchos mandatos (los famosos "debería que" o tendría que") que vienen programados en nuestra mente desde que somos niños, pero lo importante, acá es que ya no lo somos, por lo tanto tenemos la RESPONSABILIDAD y la CAPACIDAD de hacer con ellos lo que nosotros queramos...todo es cuestión de perspectiva... y ganas... cómo están las tuyas...

Bueno, para no seguir hablándoles más...porque puedo quedarme acá sentada infinitamente, quiero terminar esta entrada diciéndoles algo que me atraviesa el alma y el corazón, y un poco la razón...también, por qué no?...Senti-Pensarnos es algo maravilloso, es una de las condiciones de Ser Humano, a eso vinimos, a vivir cada experiencia a full, a conectarnos con ello, hicimos una fila larguísima para presentar nuestro proyecto de vida con las ganas infinitas de bajar nuevamente a la tierra y VIVIR....entonces, qué esperas...toma las riendas de tu vida y siente, sino te gusta lo que sientes, pues sencillo, deja de sentir ello y comienza a sentir otra cosa...así de SENCILLO y FÁCIL ES.... 


jueves, 20 de junio de 2013

...vacío...

...hablar de vacío es hablar de algo hueco, profundo, es algo....no encuentro las palabras para hacerlo en este momento... es algo frío e incómodo, que asusta y avergüenza...bueno, eso nos han dicho y así lo hemos vivido....así lo he vivido...

...parece que todos últimamente estamos haciendo vacío, de aquello que nos sobra, de aquellas capas de cebolla (como diría un ángel muy bello) que no van más porque estamos floreciendo más que nunca, más que siempre...como en el otoño deshojamos, nos caemos, nos mudamos de piel, nos transformamos, así se siente, así se vive un vacío, como un proceso de cambio interior, como un medio de purificación, de muerte interior...y en esa muerte rindo culto a la vida que comienza a nacer...

...envuelta en mi vacío, me acompaño y me cobijo, me abrazo y me envuelvo, si bien comparto con almas afines, me entrego ahora al silencio, a escribir, a sacar, a vomitar todo aquello que me produce un mal-estar...me voy eximiendo de todo aquello que ya comienza a no tener sentido en mi vida para comenzar a sembrarme, para poder regarme  y cultivarme...

...amo profundamente los procesos, amo, como quien se entrega a la luz y al calor humano mis momentos de soledad, porque en ellos, cuando estoy en soledad, estoy conmigo, en mi, amo morir cada tanto porque me doy a la vida cuando lo hago, porque no me se estática, sino dinámica, amo...simplemente amo cada viaje al interior...y rindo tributo a mi oscuridad...rindo un culto y una adoración impecable a mis zonas más lúgubres, las abrazo y las perdono, me encuentro en ellas y les hablo, me abro en su inmensidad y en ellas me habito nadando, sabiéndolas mías, sólo mías y compartiendo mi vida con ellas...

...lamento no sentirme la misma, lamento ser diferente, lamento ser injusta, lamento ser egoísta, y en mi lamento me satisface el saberme humana, hermana, amiga, compañera, hija, madre...

(Video)

...mudando de piel, en la noche oscura voy a mi encuentro, tengo una cita con la maravillosa muerte, y esta vez no voy asustada, y esta vez no huyo, esta vez voy consagrada a mi vacío, consciente de mi amor por la muerte, y como una doncella que se encuentra frente a la vida por primera vez, me arrojo al vacío agradecida de mi posibilidad de morir, de mi posibilidad de descender a lo más profundo de la tierra, de encontrarme con Gaia, abrazarla y enredarme en sus brazos, arrullando mi partida y alumbrando mi llegada...

...serena voy viéndome en el espejo de mi pasado, desprovista de
mis ropas me encuentro desnuda en alma y cuerpo, observando, latiendo, enlazándome con todo aquello que me ha traído hasta aquí...proceso bendito, proceso mágico de autogestión, de sanación...mi reflejo extraído del afuera se desvanece, se va....simplemente se va....y la vela que generaba aquella sombra se extingue, se apaga...ahora...a oscuras me siento para poder comprender que la nada y el vacío lo son todo, son mi todo...y en ellos me descubro siendo, haciendo, sintiendo...

...en el frío del suelo, con el frío del aire, con las llamas de mi fuego interior casi apagándose, me siento más viva que nunca, me siento, es eso, me siento, latiendo poco a poco me recobro en mi misma y lloro, si que lloro, las lágrimas brotan por mis ojos, por mis manos, por mi piel, por mi cuerpo y me siento....me siento como nunca, me siento siempre, me siento y siento.....sólo eso....siento...siento que la vida me espera, que los miedos me aguardan, que las incertidumbres permanecen ahí, esperándome, alistándose a mi próxima caída para apoderarse de mi, para ser angustia, para hacerme perder, y río, río porque se que otra vez pasará y estaré nuevamente en el suelo frío, con el aire frío y las llamas a punto de extinguirse...pero no me importa porque se que me levantaré y continuaré, no seré la misma, no soy la misma de hace un instante ni seré la misma de mañana, y eso es lo que me permitirá continuar erguida, de pie, arrasando como un huracán que levanta y purifica a su paso, así.....así.....así lo haré con mi presencia, con mis silencios, con mis sonrisas, con mis lágrimas, con mi vida...

...vacío hermoso y profundo, siempre estás y estarás, permaneces para recordarme que la muerte es el lugar más maravilloso para re-encontrarme, para re-conocerme, para habitarme...vacío de muerte, eres el vacío que me da vida y que me trae nuevamente a ella...te honro, bendito seas....déjame morir siempre en tus brazos porque tu le das sentido a mi vida, y mi existencia se transforma cada vez que vienes a visitarme...vacío de creación...vacío...hay vacío en mi interior...





martes, 18 de junio de 2013

Ciclos

Comenzar, transitar o finalizar ciclos... de eso depende la vida, bueno, la mía por lo menos. A mis 30 años, siento que he transitado por un sin número de situaciones que me han llevado cuesta arriba y cuesta abajo sin saber ciertamente dónde terminará o dónde comenzará todo... de nuevo.

Hace muuuucho que había comenzado a escribir esta entrada, algo me detuvo, o mejor, me detuve porque no sabía cómo continuar. Ahora, tras varias semanas o incluso meses, me enfrento a momentos de muchos ciclos que cierran y muchos que comienzan... se, soy consciente en esta noche fría que todo depende de mi, de lo que quiera hacer con ellos y en ellos, de como quiera seguir caminando.

Mis ciclos... vaya frase, soy una mujer muy cíclica, muy "procesual" (si es que esa palabra existe) a la que le cuesta transitar sus sombras y aceptar sus luces, por esos mis ciclos son intensos, y me dan la facultad de saberme completamente frágil y vulnerable... niña, esa sería la palabra perfecta. Mis ciclos son el proceso de cambio de niña a mujer, a la mujer que soy o que pretendo ser hoy en día, con todo lo bueno y lo malo que ello implica.

No te ha pasado alguna vez, que sientes que se acerca un final y ¿todo a tu alrededor te lo recuerda?, la música, la tele, los mensajes en la radio, los avisos publicitarios, tus conocidos, tu familia.... tu mism@... pues ese, es mi momento de vida, momento que siento que revivo muy seguido últimamente y que me invita al silencio, al encierro, a la calma, a la quietud... "dejar quieto el lago tras la última piedra arrojada, para que después de que pasen las ondas, que se tranquilice la superficie, poder ver claramente el fondo".

Mi fondo, mi eterno fondo en el que tantas veces me he escondido a mí misma, que me asusta por su luz y por su sombra, es al que me atrevo a aferrarme y a arrojarme en este instante. Aquel viejo amigo/enemigo que ha sido tan escurridizo, que en su timidez se ha mostrado apático a todo contacto humano es con el que debo emprender un nuevo y maravilloso viaje, un viaje a las profundidades de mi ser...


Serenar mi expectativa ante lo que pueda llegar a encontrar va a ser la tarea más difícil, el no anticiparme, el cruzar cada sendero con calma, con entrega, con la dulce espera de una madre que se encuentra en su labor de parto, así será este recorrido, así me siento en este instante, siento que me estoy pariendo a mi misma, que me doy la oportunidad de renacer, como el fénix, pero no desde los infiernos, no desde las llamas, sino desde la vida misma, renacer a la vida y en la vida, apropiarme de mi cuerpo, de mi mente, de mi alma, de mi existencia.

Darme luz... darme a la luz... traerme a la luz será un proceso maravilloso y consciente, será un acto de amor enteramente sublime, un acto de conexión con el universo, con la tierra, con el cielo, con el aire y con mi propio fuego. Será un encuentro de paz y una re-conexión con todo lo absoluto e inmutable que me habita, desde ya decreto el baile de la vida en esa maravillosa experiencia.

Aprender a ser yo... aprender a ser mujer no ha sido algo sencillo, como la mayoría de las mujeres he vivido condicionada a lo que la sociedad espera de cada una de nosotras, y así mismo, a los mandatos que asumí como propios. En mi búsqueda constante mi corazón ha latido en múltiples dimensiones y en todas se ha perdido y también se ha encontrado, y me da felicidad el sentirme una ciudadana de mi propio mundo, con la capacidad para opinar y decidir, por eso, decido darme a luz en estos nuevos ciclos que comienzan.

Pero... ¿qué serían los nacimientos sin la muerte misma... qué sería de la vida sin esa parte que nos recuerda lo finito de nuestros ciclos? Creo que falta mucho por comprender en la existencia humana de que las dualidades existen para demostrarnos que somos, vivimos y permanecemos en una unidad constante. Desligarnos de la fuente, de la raíz de nuestra esencia es lo que nos distancia del equilibrio, es lo que nos trae de nuevo a las sombras y nos ayuda a perdernos en nuestros propios laberintos.


Hoy, un día después de que comencé con intensidad a escribir estas palabras, tomo un sentido distinto para mi el aprender a despedirme, re-significo agradecida este primer paso de este maravilloso proceso, en silencio, casi todo el día, he permanecido ansiosa, y reconozco que me produce ternura y placer el saber que sigo siendo en el fondo la misma. Darse a la tarea de tener aprendizajes constantes o vivir procesos continuos no quiere decir que te des a la tarea de alterar tu esencia, todo lo contrario, el camino a esas transformaciones es un medio para darte cuenta de que sigues siendo tú todo el tiempo, de que debes serlo a pesar de lo que te digan, y lo más importante, de lo que te digas. 

Hablaba con una amiga en la tarde y le comentaba de este proceso y me vi tan reflejada en lo que ella me decía, desde su propia esencia me comentaba que también está en un proceso, en un período donde comienza a finalizar muchas rutas emprendidas desde hace tiempo, y me decía a mí misma, mientras la escuchaba, que no somos tan diferentes de los otr@s, que aquello que consideramos que nos da la facultad de abstraernos de los demás, es lo que más nos une.... más no nos ata!!! En mi particularidad soy el reflejo de la particularidad de otros, y así formamos una red inmensa, hermosa, una red de transformación y cambio de conciencia. Este despertar, si así se le quiere llamar, es una invitación de mi parte a seguir removiendo en mi interior todo mi ser, a arrasarme como un remolino y levantar así el vuelo, para llegar tan alto como sólo yo puedo hacerlo.

Más serena y con mucha paz me dispongo a entrar en mí, sin perderme del mundo, siendo
consciente de cada uno de los latidos de mi corazón, me escucho y me reconozco con la mayor lucidez dentro de esta hermosa locura que es perderse en sí mism@.... que no se acabe nunca este viaje, sin tanto miedo, con la sonrisa en mis ojos de que todo está configurado de la mejor manera posible, me entrego a este maravilloso universo lleno de profundo amor para seguirme san-ando mientras continúo caminando. Celebro la vida y mi uterización, bendigo mi capacidad de ser mujer y mi conexión con tod@s aquell@s otras valientes que se atreven a recorrerse a sí mism@s....guerrer@s etern@s, gracias por aparecer un@ a un@ en este mágico viaje... Nos bendigo...!!!!


jueves, 7 de marzo de 2013

Paz Interior

...me dicen: "haz algo para que no me sienta como me siento de mal", y me pongo a pensar ¿a alguien no le han dicho esa frase alguna vez?, o por así decirlo ¿alguien no ha dicho esa frase a alguien alguna vez?

Todos vivimos buscando el estado de paz interior, y es algo que se menciona desde las grandes religiones hasta los cultos más simples o básicos. En cualquier tipo de práctica religiosa o espiritual, tratar de llegar a ese momento en el que se es uno con el todo y pase lo que pase alrededor nuestro no se altera nuestro Ser, permaneciendo constantemente en equilibrio, es lo que se podría llegar a comprender como paz interior.

Suena algo idílico poder lograr ese estado de plenitud, esa sensación de totalidad, donde pase lo que pase no nos inmutamos ni nos salimos de nuestro lugar, de nuestro eje en este mundo. En lo personal, no he podido hallar la paz interior, aunque... bueno, si he tenido momentos de plenitud y contacto con la realidad de mi esencia, si eso es paz interior, entonces me corrijo, si, lo he sentido!!!!


Se comenta mucho de técnicas o ejercicios que nos permiten estar en armonía y nos ayudan a conectarnos con nuestro interior, para poder encontrar el camino a casa, a ese lugar de completa calma, de luz, de templanza y de cálida y acogedora serenidad que nos recuerda que estamos en nuestro verdadero hogar.

Una amiga me dijo hace ya algún tiempo que escribiera sobre este tema, y aquí estoy Ann Carole, tratando de darle cuerpo a las palabras que tantas veces nos repetimos mutuamente. No creo que haya una receta particular para encontrar la paz interior. Creo, más bien, que hay momentos en los cuales la conexión con nuestro ser espiritual está más a flor de piel y eso nos permite desconectarnos de la cotidianidad en la que nos vemos inmersos diariamente.

Solemos perdernos con el ruido del afuera, nos enceguecemos con imágenes que no vienen de nuestra alma, sino que son asimiladas, como un programa de computación desde que somos muy pequeños, y aprendemos a responder a ellas de manera automatizada perdiendo así la conexión con el todo. 

Hay una corriente teórica dentro de la psicología que se llama Gestalt (palabra en alemán que significa TOTALIDAD) y cuya forma de abordaje terapéutico se fundamenta en gran medida en el término percepción. Percibimos algo fundamentalmente importante para nosotros que subyace a lo demás, volviéndose una FIGURA importante en nuestro momento de vida, y aquello que hace parte del paisaje y permite que se resalte la figura constituirá el FONDO de la misma. No hay figura sin un fondo que le respalde y no hay un fondo sin un figura que se destaque.

Por qué menciono esto, porque en nuestro continuo caminar solemos hacer figura de muchas situaciones o personas que realmente son el fondo de la verdadera figura que importa, NOSOTROS MISMOS, me explico, cada uno vive la vida que desea vivir, nadie siente, piensa o hace por ti lo que tu haces o no haces (depende de cada caso, claro está), por ende... la paz interior que sientas o llegues a alcanzar, depende sólo de ti y de nadie más, hacerse responsable de nuestras acciones y de lo que decidimos hacer en nuestra vida nos genera la mayor libertad del mundo para poder decidir también lo que queremos sentir, expresar, manifestar, CREAR...


La paz interior, sería entonces, el equilibrio perfecto entre lo que pensamos, deseamos y realizamos. Wow.... complejo, cierto??? Bueno, no tanto, nuevamente, depende de TI y de lo que desees generar para tu propio bien-estar. Si sientes que algo de lo que estás haciendo o viviendo no te genera una tranquilidad y por el contrario te in-quieta, te hace dudar o simplemente no se corresponde con lo que desearías estar haciendo, bueno..... hay algo que debes revisar interiormente o replantearte ante tal situación. Nadie conoce mejor las respuestas que tu mismo. Eres tu propio maestro y tu propio guía, aprende a confiar en tu interior, a veces es mejor guardar silencio para aprender a escucharse que estar pidiendo constantemente que te digan lo que debes hacer, pues los demás, por más buenas intenciones que tengan te hablarán desde sí mismos, desde su propia verdad, y recuerda... cada uno vive su vida, cada uno es su propia FIGURA, no la el otro.

Puedes intentar con el yoga, con la meditación, con la práctica del silencio... con tantas cosas, hay tanta información al respecto en redes sociales sobre cursos, clases, talleres, que algo encontrarás, recuerda que tu experiencia es diferente a la de los demás, por lo que si intentas con algo  y no te identificas con ello, no renuncies, no pierdas la fe, yo... tengo la CERTEZA y la FE de que encontrarás tu propio camino, acá te comparto el mío por si quieres intentarlo: a mi me funciona el trabajar con mandalas, me encanta, me da paz, me fascina colorear, pintar, crear, darle mi "toque personal" me hace vibrar, porque se que si lo vuelvo a elegir en otra ocasión terminará complemente diferente. Me ayuda también mucho el escuchar música, sobre todo la instrumental, uno de mis artistas favoritos se llama Dan Gibson, y a continuación te anexaré algo de él para que lo conozcas, y otra forma que también me sirve es caminar en silencio en un parque, sentarme debajo de un árbol, pedirle permiso para pasar un rato en su acogedora compañía y tomar contacto con todo lo que me rodea, abriendo mi alma de par en par para ser uno con el universo... no se, no pierdes nada con probar!!!




Que la paz sea contigo, hoy y siempre, que mis bendiciones y todo el amor que te profeso irradie una sonrisa en tu alma, te abrace y le haga cosquillas a  tu intranquilidad, tu tristeza y todo tu mal-estar...

sábado, 26 de enero de 2013

Ser Mujer

Puffff.... jajaja es un título algo complejo, dice mucho, es muy corto, se espera demasiado al leerlo y hace referencia a un mundo tan.... wowww profundo, sensato, locuaz, en fin..... hay mucha tela por cortar.

A mis treinta años, ser mujer ha sido y sigue siendo un proceso que me ha llevado muchos años en construir y sobre todo en descubrir. Muchas, por no decir todas, venimos sin un manual de cómo serlo, y a pesar de que tengo tres hermanas mayores, mamá, sobrinas, tías, primas, amigas, conocidas y demás, es un proceso íntimo y muy personal, ninguna aprende a ser mujer con la experiencia de otra mujer, sino sólo con su propia experiencia. Cabe decir que un consejo nunca está demás, pero si no se asemeja a lo que deseamos o esperamos escuchar según nuestra voz interior, va a ser muy difícil que lo incorporemos de manera significativa. En definitiva, sólo oímos lo que queremos oír (y no sólo las mujeres, también los hombres, lo hacen, parece ser una característica muy humana....).

En lo personal no se me ha hecho fácil el aprender a ser mujer, pese a los múltiples ejemplos y modelos que he tenido. En mi solemne y absoluta terquedad (característica muy femenina al ser mujer, al menos de mi parte, para no generalizar) me he equivocado con conciencia y alegría al tratar de seguir la experiencia de otras mujeres y al no arriesgarme al crear una propia, cuestión que como habrá de esperarse me ha generado risas, lágrimas y muchas historias que recordar.

Pero lo más importante, la razón por la que me animo a escribir estas palabras es porque hablando con Cintia (una amiga de esas hermanas, y una Mujer de esas pocas que te encuentras en la vida) esta mañana, me hizo recordar todo lo que como género hemos venido trayendo en nuestras espaldas (propio, adquirido y muchas veces heredado) y me hizo sentir mucho más mujer el identificarme con sus palabras, con su sentir y con su pensar.

Nos han enseñado, nos han dicho, nos han amaestrado desde que somos niñas a que una Mujer es un ser omnipotente, es decir, que todo lo puede, que todo lo quiere, que todo lo necesita y que tiene súper poderes (en cierta manera es algo cierto), otorgándonos una carga muy grande de la cual solo se es consciente con el tiempo, y muchas veces se acepta y otras veces se hace hasta lo imposible para rebelarse ante ello.

Creo que cada una de las mujeres, acepta el ser mujer a su propio tiempo, no hay un ritmo, un momento o un lugar determinado para que decidamos ser mujeres. Muchas veces es una lucha constante. En mi caso, el aceptarme como mujer ha sido el reconocerme desde físicamente como mujer, con mis curvas, con mi SPM, con mi ternura y con mi fuerza, hasta el aceptarme en mis lados oscuros, densos, pesados, turbulentos... todo eso y más soy como mujer. Soy valiente y temerosa, y me acepto en mis procesos. Con mucho por aprender, con mucho por discutir y expresar, soy mujer en crecimiento y en formación.

Una de las preguntas que se me ha cruzado continuamente es el ¿qué es ser mujer?, es decir, ¿cómo sabemos que estamos siendo mujeres?, ¿qué lo determina o caracteriza?, ¿quién puede decir que somos o no mujeres?


"Manos de mujeres" 
Marta Gómez
Álbum: Musiquita (2009)

Si nos miramos al espejo, ¿qué es lo que vemos?, ¿cuál es la imagen que se refleja de forma difusa, en sombras o de la manera más clara, pura y bella? Es tu imagen mujer, es tu reflejo, no el de tu amiga, tu hermana, tu madre, es el tuyo, construido con tesón cada día que decides ser tu. Es la imagen más sublime que podrás algún día ver, justo como miro a la Luna en lo alto a través de mi ventana mientras escribo estas cortas letras. ¿Por qué será que cuesta tanto reconocerse como mujer, cuál es el temor que se tiene al aceptar el propio poder que por derecho tenemos al ser madres, hermanas, consejeras, amigas, amantes, hijas... al ser mujeres?

Mujer de piel suave, de voz fuerte, mujer que contienes y abrazas a la vida misma con tu vientre, valiente eres por erguirte con todo tu ser, has sido musa e inspiración, has sido creación y magia en plenitud y totalidad. Date el espacio de sanar tus heridas, date el permiso de mirarte desnuda y maravillarte de la majestuosa obra que es tu cuerpo, cada centímetro que lo conforma es perfección hecha carne, nada le sobra y nada le falta, pues has sido moldeada de manera única e irrepetible para dejar huella tras tu pasar. Reconcíliate contigo misma, olvida tus temores, olvida los debería y los tendría, borra de tu mente la imagen de perfección propuesta por el afuera, pues en el aquí y el ahora, en el lugar donde te encuentras como tú solo tú y nada más que eso basta.

Muchas veces me pregunto, que pasa con las mujeres que rompen los moldes, es decir, con las mujeres que no siguen a otras mujeres, sino que se siguen a sí mismas... No son mujeres por el hecho de no tener hijos, o de no tener una pareja (y entiéndase pareja desde lo masculino, porque hasta en eso se ha encasillado el ser mujer), no son mujeres por querer ser algo más que un ama de casa o al contrario, no son mujeres sólo por dedicarse a su hogar y no querer salir de él. Ha sido fácil tu transitar por este camino de ser mujer o ha sido difícil el ser tú misma y el haberte elegido mujer para bajar a este plano. Toma contacto con esa esencia divina que reside dentro tuyo, y pregúntale a tu divinidad por qué elegiste encarnar como mujer para estar en este plano, mientras tanto recuerda que Gaia como toda mujer, como toda madre, te cuida y te provee siempre de lo que necesitas en todo momento. Toma contacto con la tierra y a ella entrega tus temores, tus dudas y tus alegrías.


Ofrenda tu vida y cada ciclo concluido, pues de la tierra venimos y a ella volveremos. En este momento sonrío, porque sin saber quien llegue a leer esto o a quien vayan a ir dirigidas estas palabras, me siento inmensamente abrasada y contenida por todas las mujeres de todos los planos existentes, siento contacto con todo lo femenino y así mismo siento en mi bendiciones de todas las mujeres que ríen, sonríen, lloran, piensan, reflexionan y olvidan estas palabras.

Cintia...que tu transcurrir por este plano no sólo esté lleno de tu constante búsqueda, sino que también sea testimonio de tu ser mujer: conflictiva, altanera, sensible, entregada, cómplice y compañera. Hermana y alma gemela, con amor infinito te dedico estos momentos, que tantas veces tertuliamos con mate y a distancia, hasta que la vida misma nos vuelva a reunir desde la 3D.... siempre contigo y en ti.

"ABC"
Sin Bandera (2010)

Enamórate de tu Ser Mujer...